PROYECTO VARELA
El Proyecto Varela fue una iniciativa del pueblo cubano que, harto de las injusticias cometidas por el régimen, decidió solicitar al gobierno convocar a un referéndum. El Proyecto —creado en 1998 por Oswaldo Payá Sardiñas, Miguel Saludes García, Juan Antonio Rodríguez Avila y Antonio Ramón Diaz Sánchez— propone la modificación de algunas leyes a fin de favorecer el progreso de la sociedad cubana. La propuesta principal era que los ciudadanos apoyaran la petición de un referéndum para que fuera el pueblo quien decidiera abrir espacios de participación libre y responsable en la vida política y económica de la sociedad.
La propuesta lleva el nombre del Padre Varela pues él les enseñó a los cubanos a reflexionar concienzudamente y a considerar que eran derechos inherentes al pueblo la libertad y la soberanía.
El Proyecto Varela convertiría en leyes el derecho a la libre expresión, a la libertad de prensa y a la libertad de asociación. Plante también el derecho de los ciudadanos a tener sus empresas, privilegio sólo de los extranjeros. Asimismo propone una modificación de la Ley Electoral No 72, puesto que ésta es inconstitucional. Además pide una amnistía para presos políticos y nuevas elecciones.
Lo que intenta garantizar es una apertura económica y la modificación de la legislación laboral y el llamado a elecciones generales.
El Proyecto fue presentado por Oswaldo José Payá Sardiñas en la Asamblea Nacional del Poder Popular.
La misma Constitución Cubana garantiza a los ciudadanos el derecho a proponer cambios en el orden jurídico y también provee los procedimientos para que mediante la consulta popular, el pueblo decida soberana y democráticamente sobre la realización de los cambios y el contenido de los mismos. El Artículo 88 da el derecho a que los ciudadanos realicen esta petición, se establece que el gobierno llamará a un plebiscito si lo solicitan un mínimo de 10.000 ciudadanos. Este Proyecto fue firmado por 11.020 personas, aún así, el gobierno no respetó este derecho.
El Proyecto Varela es un grito por la libertad y la democracia, y frente a esta iniciativa, Fidel Castro organizó una marcha, considerada como la mayor en la historia de la revolución cubana. Su meta principal era malograr la propuesta que un mes antes había lanzado un grupo de valientes disidentes cubanos. La fuerza bruta utilizada por un millón de personas contra las más de 11.000 firmas de la iniciativa popular, sólo demuestra la debilidad de un régimen que cada vez está más frágil y no puede hacerle frente a un pueblo que ansía la libertad.
Las Damas de Blanco
Las Damas de Blanco surgieron en el año 2003, luego de la Primavera Negra de Cuba, en donde 75 personas fueron condenadas a prisión, entre ellos se encontraban disidentes políticos, periodistas independientes, defensores de derechos humanos, bibliotecarios independientes y promotores de derechos laborales. La Damas de Blanco son las mujeres, hijas, hermanas y familiares de estos presos políticos, quienes piden por la libertad de todos aquellos oprimidos por el régimen castrista.
Cada domingo las Damas de Blanco asisten a misa en la Iglesia Santa Rita de Casia en la Quinta Avenida de Miramar en La Habana y luego de la misa se dirigen en una caminata de unas ocho calles en silencio, portando fotos de sus familiares presos. Ya son conocidas en Cuba, pero sus historias no aparecen ni en la televisión ni en los diarios, ni en ningún tipo de medio de comunicación de Cuba. Sin embargo allí están, cada domingo pidiendo pacíficamente por la libertad, pidiendo por lo que su legislación represiva les impide: derechos civiles y políticos, por los derechos básicos de libertad de expresión, asociación, movimiento, reunión y por los derechos al debido proceso. Porque en Cuba los tribunales no proceden garantizando el derecho a un juicio justo, el derecho a la defensa está restringido y los acusados no tienen ninguna de las garantías que defiende el derecho internacional de los derechos humanos.
Pero no todas viven en La Habana y pueden realizar las caminatas junto a sus otras compañeras, aún así las que viven en provincia no se dan por vencidas y se juntan en parroquias con el mismo fin. Para ellas la situación es aún más difícil, ya que los medios de transporte de la isla son escasos.
Nos es fácil para estas mujeres pertenecer a las Damas de Blanco, ni tampoco lo es para ningún familiar de algún preso político, ya que no sólo se reprime a los encarcelados, sino que sus familiares sufren los despidos de su trabajo sin encontrar ningún otro debido al monopolio de la oferta laboral por parte del régimen castrista. Por este motivo los familiares de los presos de conciencia cubanos reciben muestras de solidaridad desde el exterior, logrando su patrocinio, lo que les permita mantenerse, trasladarse y mantener a sus esposos, hijos, hermanos encarcelados.
Sus historias repercuten fuertemente en todo el mundo, habiendo ganado premios en reconocimiento por luchar por la protección de los Derechos Humanos, la promoción de la democracia, la cooperación internacional y la defensa del Estado de derecho.
Al no poder salir libremente del país, son las Mujeres de Negro, quienes las representan internacionalmente brindándoles su apoyo y dando conferencias en todas partes del mundo para dar a conocer la verdad sobre el régimen comunista- castrista y sobre ellas mismas.
Esta oposición cívica no- violenta en la isla se esfuerza día a día por pedir el respeto hacia los Derechos Humanos y una libertad real.
Informe de Amnistía Internacional sobre los DDHH en Cuba
“Se siguió restringiendo la libertad de expresión, asociación y reunión. Agentes de seguridad hostigaron e intimidaron a periodistas y disidentes políticos. Cuatro presos de conciencia quedaron en libertad a principios de año, pero 58 siguieron encarcelados. La población cubana continuó padeciendo los efectos negativos del embargo estadounidense, sobre todo en relación con el derecho a la alimentación.”
Así comienza la sección dedicada a Cuba en el reporte sobre el estado de los de derechos humanos en el mundo que Amnistía Internacional realiza anualmente.
Dicho informe, presentado el jueves 30 de junio en Buenos Aires así como otras capitales del mundo, advierte sobre la grave situación de la libertad de expresión y de prensa en la isla. “Todos los medios de comunicación continuaron bajo control del Estado,” dice el documento, y agrega que los periodistas independientes son víctimas de hostigamientos y en algunos casos son detenidos por agentes estatales durante varias horas, sin cargos en su contra.
Los disidentes políticos y opositores al gobierno (incluido un músico de una banda de rock) han sido hostigados por el gobierno durante el 2008, sostiene Amnistía Internacional. No sólo se les restringió la libertad de asociación y de reunión – otro de los derechos incluidos en la declaración universal de las Naciones Unidas – sino que varios de ellos han sido víctimas de persecuciones judiciales. Otros fueron detenidos sin causa por varias horas, para ser liberados horas después sin cargos en su contra.
El gobierno cubano todavía mantiene 58 presos de conciencia, quienes sufren maltratos de guardias y otros prisioneros, advierte el reporte.
Amnistía Internacional critica el embargo que el gobierno estadounidense aplica a la isla desde 1962, ya que “continuó repercutiendo de forma negativa en el ejercicio de los derechos humanos,” tales como la libre circulación entre los dos países vecinos.
El organismo internacional a su vez destaca algunos avances a partir de la designación de Raúl Castro como nuevo presidente cubano. Aunque se menciona que tiempo después del cambio de mandatario el gobierno firmó el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales – implementados por el Alto Comisionado de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas en 1976 – los mismos no fueron ratificados, y por lo tanto aún no entraron en vigencia en el país.
Reformas fueron introducidas para impulsar la producción agrícola cubana, destaca el organismo de derechos humanos, pero los huracanes que azotaron la isla causaron inmensos daños y limitaron el alcance de dichas medidas. Aunque se permitió a los ciudadanos cubanos adquirir teléfonos celulares (aunque a altos precios que no pueden ser costeados por el ciudadano medio), el acceso a Internet sigue restringido para los habitantes de aquel país, agrega el documento.
Si bien el reporte que Amnistía Internacional realiza cada año –abarcando la situación de los derechos humanos en más de 150 países – no es exhaustivo, en el caso de Cuba el mismo muestra que varios derechos fundamentales fueron violados en el 2008; como el derecho a la libertad, a no ser arbitrariamente detenido, a circular libremente y elegir el lugar de residencia, a expresarse y asociarse pacíficamente, a salir del país, a la seguridad de su persona y a la debida defensa judicial.
“El respeto a los derechos humanos no puede ser selectivo, cuando se socava un derecho otros derechos son también perjudicados,” Rafael Barca, director ejecutivo de Amnistía Internacional Argentina, sostuvo durante la presentación del informe 2009 en Buenos Aires. Es por esto que es la misión del Estado garantizar el cumplimiento y respeto de todos estos derechos en simultaneó, agregó Barca.
En el caso de Cuba, por el contrario, el estado parece estar empeñado en garantizar que ninguno de estos se cumpla.
“También es una crisis de derechos humanos”
Amnistía Internacional advirtió que la crisis financiera y económica que afecta al mundo desde el año pasado, también es una crisis de derechos humanos.
“La crisis también tiene un coste de derechos humanos,” Barca dijo, “ya que perjudica a los más vulnerables, empuja a las personas a la pobreza y sirve para esconder otras crisis de derechos humanos y conflictos sociales.”
Esta situación no escapa a Cuba que, a pesar de su aislamiento internacional, también fue golpeada por la crisis, tal como se vio reflejado en las medidas de ajuste que el gobierno introdujo en los últimos días. En este contexto internacional, donde las prioridades pasan por los asuntos económicos y los países tienden a concentrarse en sus problemas domésticos, es necesario entonces estar atentos a la situación de Cuba, para advertir si las tibias reformas introducidas por Raúl Castro devienen en verdaderos cambios para la concesión de más libertades, o si, por el contrario, la violación a los derechos humanos perpetrada desde el estado continua. El informe que Amnistía Internacional realice en 2010 lo dirá.
Para ver la entrada sobre Cuba en el Informe 200 de Aministía internacional:
http://thereport.amnesty.org/es/regions/americas/cuba
Sistema educativo en Cuba
El régimen cubano intenta hacerle creer al mundo que el servicio de la educación que brinda se promueve con éxito. Esto es una gran falsedad. Son muchas las contrariedades que padece la Isla que reafirman la postura de que un país cerrado al exterior, sin tolerancia política y por lo tanto económicamente limitado no puede consolidarse como óptimo en su sistema de educación, sin correr los riesgos propios de dichos condicionamientos.
Cualquier servicio público debe pagarse con producción (propia o ajena). Antiguamente como Cuba producía poco, eran los subsidios del extranjero los que costeaban los servicios públicos. Con la llegada al gobierno de Fidel Castro se eliminaron los lazos forjados con el extranjero y con ellos lo que este sector aportaba. De esta manera el financiamiento del sistema educativo, que antes provenía de estos aportes, se tornó insostenible para la empobrecida sociedad cubana.
Aquel que afirma que el gobierno castrista elevó y mantiene la educación a un nivel por encima del promedio latinoamericano, no se basa en ningún fundamento, y sus demostraciones empíricas son nulas.
Las escuelas en Cuba escasamente poseen libros, lápices y papeles, puesto que sus recursos económicos son insuficientes. Otra cuestión importante es que debido a la falta de una adecuada red de transporte, a muchos estudiantes y hasta profesores les es imposible concurrir a clases. Existe una gran
falta en mantenimiento de la infraestructura de las escuelas. Muchas se encuentran al borde del derrumbe.
Todo esto sin llegar al punto que la enseñanza sectaria y dogmática impuesta por el régimen no permite la libertad de la cual gozamos todos los países democráticos. Mientras en cualquier otro país libre, es posible enseñar y aprender lo que cada cual quiere y desde diferentes puntos de vista, en Cuba tal cosa es imposible y está prohibido constitucionalmente. Aquí la enseñanza es sectaria, dogmática e impone el marxismo como base ideológica. Al no existir la libertad de leer e instruirse con otra cosa que no sea lo permitido por el régimen, los ciudadanos se convierten en individuos con un pensamiento estático debido al adoctrinamiento y al temor. Se tornan incapaces de reflexionar algo aparte de lo que le enseñaron como verdades inamovibles.
Es fundamental destacar, que los argumentos expuestos anteriormente no son los únicos que atentan contra la educación en la Isla.
Existe también una discriminación irracional hacia todo aquel estudiante con ideas políticas contrarias a la revolución comunista- castrista.
El caso de Lisandra Domínguez Mora, ocurrido el 30 de mayo de 2008 es un claro ejemplo de que en la educación brindada por el Estado influyen diferentes variantes que tiene que ver directa (temas enseñados, acceso al papel, lápices y libros) e indirectamente (medios de transporte, libre acceso al establecimiento) con ella.
La joven Lisandra, activista del Movimiento Pro Derechos Humanos Miguel Valdés Tamayo y estudiante de un curso de superación integral para jóvenes en Buenaventura, Holguín, fue expulsada de su escuela por portar una pulsera blanca con la palabra CAMBIO, demostrando así su disgusto con el autoritarismo y pidiendo un cambio democrático en su país. Las autoridades escolares le informaron que por su activismo y por llevar una pulsera de CAMBIO tendría que retirarse del establecimiento. Días más tarde, al volver a la escuela como habitualmente, fue víctima de un acto de repudio organizado por las autoridades escolares, quienes le rompieron las libretas y un libro de derechos humanos que la joven llevaba. Agentes de la Policía Nacional Revolucionaria y la Seguridad del Estado llegaron al lugar y la golpearon brutalmente.
Es impensable que tal terrorífico acto pueda tener lugar en el mundo actual; sin embargo sucede en Cuba. Es esencial frenar cualquier acontecimiento que atente contra la libertad de las personas. Ninguna Nación debe permitirle a su Estado que sobrepase el límite de su autoridad para convertirse en un autoritarismo.
La educación se ve afectada tanto por el sistema político, como por el cultural y económico. Ellos rigen la enseñanza y la forma en que ésta se presenta. Todos sabemos que un justo, venturoso y próspero futuro se basa en una buena, amplia, pública y accesible educación.
Para que cualquier país progrese es necesario brindarle a sus ciudadanos todas las herramientas para una libre interpretación y uso de la razón. Sin la habilidad de pensar, el pueblo no puede saber sus falencias ni crear sus necesidades, razón por la cual ni siquiera se puede valorar como ser libre y pensante.
Si nosotros acá en Argentina podemos hacerlo, ¿porque no ayudamos al pueblo cubano para que goce de sus derechos?
Junio 1, 2009 a las 6:28 pm |
Excelente artículo!!!